lunes, 6 de diciembre de 2010

EN DEFENSA DE LA VERDAD.

Si lo que ha sucedido estos días tiene algún nombre, lo más parecido que se me ocurre es golpe de mando, por no decir que en realidad, cuando un Gobierno lanza el ejército contra la población Civil, lo correcto sería hablar de Dictadura.
Ya en alguna ocasión he hablado de las Dictaduras democráticas, aquellas en las que bajo la apariencia de una democracia, lo que realmente subyace es un régimen dictatorial. Pero sinceramente nunca pensé que esto podría volver a suceder en España.
Y sin embargo es lo que realmente ha sucedido:
Retrocediendo en el tiempo, el actual Gobierno, en su segunda y espero que por el bien de España, última legislatura, en mucho tiempo de los socialistas, empezó a preparar lo que a la vista de los acontecimientos entiendo como "Plan de Jubilación", sabedores de su previsible derrota en las urnas, y mirando a su alrededor han buscado qué queda de España que sea susceptible de poder ser enajenado, y serlo con provecho personal, como ya los anteriores gobiernos socialistas se encargaron de adelgazar un estado sobredimensionado en organismos, empresas públicas y medios de producción, para entre nosotros "adaptarnos a Europa", a este gobierno de mediocres pseudoprogresistas, casi no les queda dónde hincar el diente.
Sin embargo, hace ahora unos dos años, vieron la posibilidad de hacer negocio en uno de los pocos sectores aún públicos, y además rentables, que con las oportunas modificaciones legales, podrían no sólo privatizar, sino además obtener un lucrativo beneficio (para qué si no toda una vida dedicada a la política, si al final no se saca "tajada"). El sector en cuestión era la Navegación Aérea, que si bien como sector estratégico debe depender del Estado, convenientemente seccionado puede privatizarse en parte.
Sin embargo en este sector, a diferencia de otros como la minería, los astilleros, etc, pero al igual que con Iberia en su momento, había una limitación importante que podría dificultar la entrada de Capital Privado: La Unión sindical de los Controladores Aéreos, en un único sindicato, con una considerable fuerza y cohesión, que no había podido romperse pese a los intentos de los grandes Sindicatos subvencionados por el Estado (Comisiones y UGT).
Por lo tanto en un primer estadio había que anular al sindicato o a sus miembros. En este momento, se empieza a escribir por parte del Gobierno, el Guión de la Película que llevamos viendo en los últimos tiempos, y a la que algunos han asistido como actores secundarios (los ciudadanos usuarios de los servicios aéreos).
En el primer acto había que lograr crear un estado de opinión contrario al colectivo de los trabajadores, para lo cual se articularon una serie de medidas legales (decretos Ley), por los cuales, al vencimiento del último Convenio Colectivo, prácticamente quedase sin efecto el Estatuto de los Trabajadores (que es una Ley Orgánica) para lo que afecta a éstos. Como una medida así sin más sería impopular, se procedió a sacar de contexto el salario de los trabajadores controladores, que engrosado por unas horas extras pactadas con AENA, y aceptadas por sucesivos Gobiernos, crearon unos salarios elevados respecto a la media del común de los trabajadores (quiero indicar aquí, que éste Gobierno de Ineptos, a sabiendas de esta situación, provocada por la falta de personal preparado, se negó a formar a nuevos controladores, ya que en su objetivo no estaba mejorar el servicio, sino, no lo olvidemos, privatizarlo, y a un coste atractivo). Tenemos ya un primer acto en el que la opinión pública, esa gran masa voluble de personas sin criterio propio, pero con ideas pre-adquiridas por los mass media, va a ver bien que a este colectivo se le maltrate en el futuro (por estar bien organizado y haber logrado, lo que en su fuero interno cualquier trabajador aspira a lograr: ganar más, trabajando menos. ¡Qué ironía!
Llegamos al segundo acto, sé que me estoy alargando, pero la "obrita" también lo es.
En este segundo acto, y tras varios decretos que continúan conculcando derechos laborales y civiles a este colectivo, llega el momento cumbre, el Gobierno, agotado y desacreditado por una crisis a la que no ha sabido hacer frente, hundido miserablemente en las Elecciones Catalanas, y viendo ya próximo su final, da su última vuelta de tuerca, al único asunto en el que medianamente tiene aún buena prensa, y emite un nuevo decreto. Y los Controladores saltan. (...) Este paréntesis es para indicar, que los Controladores no han saltado, y mucho menos por éste último decreto. Lo que realmente ha sucedido es que por ley, por esos sucesivos decretos que el Gobierno de ineptos ha ido emitiendo, ya no podían trabajar más horas, ni normales, ni extras, ni siquiera de formación. La ineficacia del Gobierno, unida a la imprevisión de AENA, en sus planificaciones y horarios, ha abocado a una situación que si no fuera terrible, rayaría el absurdo. Una situación en la cual los trabajadores no pueden seguir trabajando, pero como tienen que hacerlo, pues se trata de un servicio público esencial, a trabajar! y para que no quede duda ahí está el Ejercito.
Estamos en el segundo acto, aún no ha terminado, me temo que como en cualquier tragedia o drama, será el más largo y penoso. Si alguien lee esto, y en este punto hace el difícil ejercicio de pensar, le dejo alguna cuestión, que a mí me viene a "bote pronto"
- Un colectivo tan cohesionado y bien organizado, que siempre ha destacado por su profesionalidad, que año tras año desde la firma del último Convenio Colectivo (el de las horas extras) ha venido reivindicando que se aumente la formación, y la preparación de nuevos controladores, se arriesgaría a esta situación?
- Un Gobierno que realmente fuera coherente, buscase el bien común en vez del enriquecimiento personal, adoptaría medidas como las que éste ha tomado sabedor del perjucio que las mismas iban a traer ?
- Sacar "los tanques a la calle" , u obligar a alguien a trabajar a "punta de pistola" es compatible con un Gobierno democrático?

No olvidemos una cosa, todo lo que está sucediendo obedece a un guión premeditado y preparado conscientemente por un Gobierno ineficaz, minoritario, cuyo único interés ante el cariz que están tomando los acontecimientos es "hacer caja".

El tercer acto,si bien está escrito, es algo que desconozco, imagino que habrá un proceso mal intencionado contra el Colectivo, ya que el fin último es preparar la empresa para su venta, y lo último que quiere un empresario, es tener enfrente un sindicato fuerte ("divide y vencerás"). Espero que la lentitud de la justicia, sea lo suficientemente amplia en el tiempo, como para que el próximo gobierno desactive este entuerto y reconduzca la situación contra los auténticos autores: AENA y el actual Gobierno.
Esta obra, como todas, tiene también un productor, y como en las obras, al final sabremos quién es el que paga, en este caso la empresa o grupo de empresas que acudan y accedan a la privatización del servicio.

Miedo me da un país en el que su Gobierno acude a la fuerza para resolver los conflictos internos, pero que se puede esperar del gobierno de un partido cuya esencia trasnochada es la lucha de clases y por tanto el recurso a la violencia, aunque esta se ejerza contra la propia población civil. ¡Qué gran engaño, hacernos creer que socialismo es igual a progreso y libertad! Nada más alejado de la realidad. Pero es lo que toca, en un País donde no se piensa, sólo se escucha. ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario