QUOUSQUE TANDEM
jueves, 20 de febrero de 2025
jueves, 17 de febrero de 2022
Casado dimisión.
#Casado dimisión.
Vivimos en un país de pandereta. O eso es lo que nuestros vecinos opinan de nosotros cuando nos ven desde fuera, desde su realidad. Dicho esto, realmente me alegro de que el resto del mundo nos vea así, un país alegre, trabajador, pero sin exceso, serio pero sin amargura. Un país de gentes que saben , o por lo menos, intentan vivir la vida según nos viene, siendo fiel a la máxima de la felicidad clásica: “carpe diem,” “collige virgo rosas.”
La realidad española es, variopinta, lo ha sido así desde el principio de la historia. Llevamos en nuestros genes, en distintas proporciones, las esencias de todos los pueblos y culturas que han transitado por la península Ibérica, desde los tartesos, fenicios, griegos, romanos, visigodos y musulmanes. Somos, nos guste o no el resultado de ese ir y venir de pueblos por el suelo peninsular.
Esta mezcla, este sustrato del pueblo que hoy forma esa realidad menguante que llamamos España, ha tenido y tiene dos niveles (al menos para mí) de realidad.
El nivel visceral del pueblo y el nivel intelectual, culto. Son ambos prácticamente insolubles entre sí, como agua y aceite, uno sobre el otro, sin mezcla sin tránsito entre sus capas.
He dicho intelectual y culto, que no poderoso y dominante, porque estos dos niveles no obedecen a la distinción rico/pobre, noble/plebeyo. El pueblo visceral, es el que se levanta en Madrid el dos de mayo, es el pueblo sufrido y valiente, dispuesto a morir por su patria, aunque su patria lo ignore.
Desde finales del siglo XIX, hay una pugna entre estas dos formas de entender la realidad de España, las dos llevan un siglo intentando imponerse, la que busca avanzar, conservando ésa identidad propia que une sin fusionar, y la que desde la reflexión de la historia, busca superar un pasado ajado y crear un nuevo presente libre de la “gloria de las grandes gestas.”
Lo que hoy ha pasado en el Partido Popular, lo que viene pasando en España en la última década, no es más que esta lucha entre estas dos realidades, que como podemos observar, se dan incluso en el mismo partido. Ayuso es la España visceral, alegre, trabajadora, seria y divertida a la vez. Casado, la España adusta, que mira hacia Europa imbuido en un sentimiento de culpa, que busca un perdón y un permiso para estar entre los “mayores.”
Ejemplos hay más, pero este es el de hoy.
Enrique Fernández.
sábado, 17 de octubre de 2020
Carta abierta a Santiago Abascal.
El pasado 15 de octubre remití la carta que a continuación reproduzco a Santiago Abascal, presidente de VOX, y promotor de la moción de censura contra el actual DES-gobierno de Pedro Sánchez. Si bien la carta hace referencia a la situación concreta del partido en Las Palmas, también recorre lo que considero la actuación del partido en su época más reciente. Es mi opinión. En síntesis, creo que VOX está tomando una deriva que en el medio plazo, y a pesar de que parezca lo contrario, terminará con la desaparición del propio partido, como ya le está pasando a Podemos.
Sigo creyendo que VOX es necesario, pero el original, el que nos cautivó de la mano de Alejo Vidal Cuadras y sus fundadores originales. No el actual VOX, populista y mediático, en el que se ha convertido de la mano de Santiago Abascal. Por eso, y por su gestión del partido en Las Palmas, ya no formo parte de este proyecto. Por eso, ahora busco nuevas formas de cambiar esta España que a todos nos duele, y que a pocos nos importa.
Santiago, escucha a los que aún pensamos que es posible cambiar el futuro, antes de perderlo.
Estimado Santiago:
Hace ahora algo más de un año, exactamente el 5 de febrero de 2019, te escribí una carta acerca de la situación del VOX en la provincia de Las Palmas. En aquellos momentos, la situación personal de los miembros del comité provincial, me animó a ponerte en antecedentes de la gravedad sobre la gravedad de algunos acontecimientos, que a los pocos días dieron lugar al cese fulminante de dicho comité y el nombramiento de una gestora que ha dirigido el partido hasta la celebración en el presente mes de las elecciones primarias, en las cuales, desgraciadamente, han resultado refrendados en sus cargos.
Antes de continuar con mi exposición por la cual considero que su refrendo es un auténtico despropósito para los intereses del partido en la provincia, he de decirte que, con gran dolor, me he visto abocado a causar baja en el partido. Desde octubre del año pasado, precisamente por los acontecimientos que determinaron en el nombramiento de la comisión gestora, ahora refrendada.
En primer lugar, me reitero en lo expuesto en mi anterior misiva, no tengo un mayor interés que la imagen del partido, específicamente en Las Palmas, aunque por circunstancias personales, ahora lo vea desde la perspectiva que da el sentirme simpatizante, ya que no afiliado activo.
Durante el periodo de vigencia de la gestora, hemos asistido a unas elecciones donde logramos unos extraordinarios resultados en cuanto a representación provincial, siendo Alberto Rodríguez Almeida una de las mejores y más preparadas personas para representar a Canarias y a los intereses de VOX en el Congreso. Dicho lo cual, su presencia en el actual comité provincial se ve ensombrecido por el resto de sus miembros, en especial, el presidente, Nicasio Galván, cuya labor, tanto al frente de la gestora, como ahora en el comité provincial, adolece de la capacidad de liderazgo, coordinación y dedicación necesarias para el desarrollo del partido en la provincia. Es más, si desde el nombramiento de la gestora hasta las recientes elecciones, el partido ha tenido presencia en los medios y en la vida pública de Las Palmas, no ha sido tanto gracias a su acción, sino más bien al equipo de colaboradores, que desinteresadamente, han contribuido a mantener una presencia viva del partido en las islas.
No nos engañemos, VOX tiene hoy un importante “tirón mediático” en parte por la labor desarrollada en el Parlamento Nacional, en parte por la acción desarrollada a nivel desde el comité central, ya sea mediante iniciativas sociales, judiciales o populistas. Esta acción, también se ha notado en Canarias y ha sido uno de los elementos fundamentales en la captación de votos en las ultimas elecciones, hasta lograr la actual representación parlamentaria.
Sin embargo esto no es suficiente, a pesar de los esfuerzos del grupo de apoyo a la anterior gestora (y prácticamente el actual comité provincial) el partido apenas tiene una implantación territorial y mucho menos una infraestructura que permita movilizar a los afiliados y simpatizantes, a la hora de organizar actos o movilizaciones multitudinarias (como así ha sucedido en la concentración del 12 de octubre, donde tan solo se han concentrado cinco coches y dos motos, frente a varios cientos en la provincia de Tenerife) sin contar tan siquiera con la presencia del presidente provincial, el desaparecido sr. Galván.
He de añadir, que tanto ahora, como recién estrenado presidente, como en el pasado, al frente de la gestora, sus acciones, o más bien sus omisiones, han llegado a hacerme pensar y dudar de su compromiso con el partido y la defensa de sus ideales, aunque se trata de una opinión personal, sin sustento en nada más allá de mi propia reflexión, como ya dije anteriormente, ahora como simple simpatizante de VOX.
En resumen, a VOX en Las Palmas, con una filiación profundamente dividida y polarizada entre los dos candidatos, el electo y el derrotado, le queda por delante un duro desierto hasta las próximas citas electorales, en las cuales no auguro un resultado similar al actual, salvo por el, nuevamente, “tirón” de la imagen nacional de VOX.
Lo que antecede, viene a sintetizar además, uno de los dos motivos por los cuales tomé, hace ahora justamente un año, mi decisión de solicitar la baja en VOX. El segundo motivo es más general y tiene que ver con la evolución y la deriva del partido desde que obtuvo su primera representación parlamentaria, hasta hoy. Desde mi punto de vista, el partido ha entrado en una espiral centralista y profundamente antidemocrática. No quiero decir con esto que el partido no respete la ley, por supuesto, sino que se ha dotado, en sus órganos centrales de decisión de las herramientas necesarias para poder prescindir de los elementos de democracia interna, que en un principio tenía “a gala” de tal manera, que una vez elegido (con muchas limitaciones en las candidaturas) el presidente nacional, todas las decisiones ejecutivas se toman sin ningún tipo de consulta a las bases del partido.
Bien, esto es, por supuesto, mucho más operativo y simple, pero desgraciadamente, convierte a VOX en un partido más, un partido del sistema, donde la democracia interna brilla por su ausencia.
Quiero enlazar ahora con la última parte de mi reflexión, el auge del populismo en la acción política de VOX. Lo que en un principio estuvo bien, y sirvió para lanzar el partido a los medios, las denuncias del “process” el juicio y por supuesto la condena de los golpistas, a mi entender, no se ha sabido encauzar. VOX se ha entregado a las garras del populismo más trasnochado, y el resto de los partidos está aprovechando esta imagen para atacar y dejar en evidencia las carencias y limitaciones del partido.
La defensa de la unidad de España, la independencia de las instituciones y el buen gobierno de la nación, no se pueden sustentar en continuas acciones puntuales, en golpes de efecto y espectáculos mediáticos, como el que va a tener lugar dentro de unos días con la presentación de la moción de censura. No me preocupa tanto que la moción esté abocada al fracaso, es evidente que en el actual Parlamento, ningún grupo se va a significar al lado de VOX, sobre todo por lo que acabo de citar en el párrafo anterior, el “show” populista, está bien para captar la atención, pero hay que tener un programa de actuación y desde luego una predisposición a la colaboración activa con los posibles aliados, si es que en algún momento VOX tiene la intención de formar gobierno, o de formar parte del mismo. La intransigencia política está abocada al fracaso, y más en un país tan visceral como el nuestro, donde la acción política no la rige la razón.
Por último, mi deseo para el partido es que sea capaz de corregir los errores que a día de hoy le pueden llevar a un descalabro electoral, a poco que el resto de las formaciones sean capaces de entenderse (la izquierda es obvio que ya lo hace)
Respecto a la moción de censura, tan sólo me queda la esperanza de que al menos sirva para poner “negro sobre blanco) la agenda del actual gobierno, que consiste en propiciar el desarrollo de los elementos sociales que devengan en un cambio de modelo constitucional, convirtiendo a España en una república federal de corte socialista-comunista.
Hoy en día,diría que esta agenda está aún lejos de poder implantarse, pero la desvergonzada utilización de la pandemia que el gobierno de Sánchez está realizando, y el control económico, que está a punto de conseguir, con la administración y gestión de los fondos europeos, así como la incalificable reforma de la L.O.P.J., que próximamente sacará adelante en el Congreso, me llevan a no ser nada optimista respecto al futuro cercano de España.
VOX es necesario, la moción puede ser un elemento de propaganda importante. Que la ceguera del éxito mediático de los últimos meses no empañe el juicio de aquellos que junto a tí, llevan las riendas del partido.
Un afectuoso saludo,
domingo, 4 de octubre de 2020
Canarias Liberal
¿Por qué un grupo liberal ahora?
ANTECEDENTES.
A lo largo de la historia de la humanidad, el desarrollo de las sociedades, desde los primeros grupos humanos hasta nuestros días se ha caracterizado por unas constantes que, en líneas generales, todos han compartido, y que, con sus peculiaridades sociales, climáticas y geográficas, han contribuido al desarrollo de las mismas, o en algunos casos, a su extinción.
Sin entrar en las sociedades que se extinguieron, bien por inadaptación, bien porque fueron asimiladas por otras, más y mejor adaptadas, quiero centrarme en los primeros los que han conformado el mundo en el que ahora vivimos.
Estos grupos, en sus distintos ámbitos geográficos, han contado con unos elementos ambientales que han determinado su desarrollo, su adaptación a dichos elementos ha contribuido, en mayor o menor medida a la velocidad con que los mismos se ha desarrollado.
Centrándonos en la civilización occidental, la que nace en la cuenca del Mediterráneo, y su influencia, en sus primeras etapas, por los grupos nacidos en el “creciente fértil,” una de sus principales características es la necesidad de intercambiar bienes y servicios: el comercio. Este intercambio es común a todas las civilizaciones, desde la edad del hierro hasta nuestros días, y es la base, no solo del desarrollo social, sino del intercambio y enriquecimiento cultural de todos los grupos que interactúan en este intercambio. El comercio, la necesidad de intercambiar bienes, se encuentra por tanto en la esencia de toda civilización, y las respuestas que los incipientes grupos dieron en su momento a este intercambio, dio lugar, por un lado a la aparición de sociedades dominantes y a grupos sociales dominados. Occidente, es hoy el resultado de la fusión de ambos grupos, y su historia, a lo largo de los últimos dos mil años, ha conformado una sociedad libre, culta y moderna, donde el “hombre,” el ser humano ha alcanzado las más altas cotas de progreso y libertad, nunca antes conocidas.
LOS ÚLTIMOS DOSCIENTOS AÑOS.
Esta situación, sin embargo, no es un “statu quo” permanente. Las sociedades occidentales (Europa, las Américas y los países emergidos bajo su manto) no son ni mucho menos homogéneos, la antigua división entre sociedades dominantes y dominadas, dio lugar, entre los siglos XVIII - XIX a la aparición de grupos dos importantes grupos sociales: capitalistas y trabajadores. Esta división exacerbada y llevada a su máxima expresión dio lugar a la aparición de los movimientos sociales reivindicativos de una mayor redistribución de ambas fuerzas: el capital y el trabajo, ambas enfrentadas en posturas irreconciliables, al menos en apariencia.
Los intentos por equilibrar dichas fuerzas sociales a lo largo de estos siglos fueron varios y con diferente aceptación. Sólo a modo de ejemplo y sin entrar en profundidad, el análisis del incipiente capitalismo moderno, realizado por Adam Smith (La riqueza de las naciones), y su contrapunto, así cien años después, desde el punto de de vista unilateral, y en mi opinión, victimista,, realizado por Carlos Marx en su obra “El Capital,” dieron lugar, a finales del siglo XIX y durante la práctica totalidad del siglo XX a la aparición del mal llamado fenómeno de la “lucha de clases.”
Es bien conocido mal que ha causado en occidente este fenómeno, que si bien en su origen intentó equilibrar las relaciones entre unas fuerzas, necesitadas entre sí, pero opuestas en sus planteamientos iniciales, devino, en los movimientos socialistas (léase comunismo, nacionalsocialismo, etc.) en enfrentamientos y luchas, cuyo resultado, no por menos conocido, ha sido extremadamente cruento.
¿CUÁL ES LA VISIÓN LIBERAL QUE HOY QUEREMOS PRESENTAR?
Desde que Adam Smith escribiera en 1771, “La riqueza de las naciones”, a Carlos Marx, con su obra “El Capital” (1867) y de ahí hasta nuestros días, la sociedad ha evolucionado a una velocidad que hasta entonces parecía inalcanzable. Desde la segunda mitad del siglo XIX hasta los años treinta del pasado siglo XX, loa avances científicos, los cambios sociales y el desarrollo económico de occidente, no tienen parangón con ningún otro momento de la historia de la humanidad. Es por ello, que tanto el capitalismo “salvaje” de los siglos XVIII - XIX, como su denuncia en El Capital , no pueden, hoy en día, dar respuesta a una sociedad tecnificada, tecnológicamente desarrollada, donde las fuerzas capitalistas no necesitan de una mano de obra barata, donde el “hombre,” como ser creativo, no depende tanto de fuerzas externas para su desarrollo personal y vital, donde la tecnología ha venido a cubrir los “huecos” entre capital y proceso productivo. El siglo XXI ha alumbrado a un nuevo “hombre,” una nueva forma de entender el mundo que nos rodea, una nueva cosmovisión, donde sin dejar de ser el centro de la propia acción humana, nos vemos, a un tiempo limitados por nuestra propia acción, y a la vez capaces de alcanzar nuevas cotas hasta ahora sólo al alcance de nuestra imaginación.
Este nuevo “hombre,” ya no está constreñido por las fuerzas del capital. El desarrollo tecnológico brinda nuevos hitos de libertad individual, si bien es cierto que siguen pesando sobre él fuerzas involucionistas que querrían controlar ésa acción personal.
El sentido liberal que aquí proponemos va en ésa nueva línea: ahondar en el conocimiento y desarrollo de ése “hombre nuevo,” el “hombre” del siglo XXI, capaz de lanzar a la humanidad a la carrera por un mundo más humano, luchando, no tanto por mayores cotas de igualdad y libertad individual, sino, por un lado, el desarrollo de las ya alcanzadas, ahondando en el equilibrio entre desarrollo tecnológico y libertad individual. Porque no podemos olvidar que en nuestra sociedad, se siguen dando desequilibrios, disfunciones entre las fuerzas que controlan los procesos productivos y tecnológicos, y los actores que desarrollan y ejecutan dichos procesos. La respuesta de Marx, fallida desde sus inicios, no ha logrado un mundo mejor ni una sociedad más justa. La mal llamada “lucha de clases” no ha derivado en igualdad, sino más bien en todo lo contrario, ausencia de libertades y control total de los medios productivos y de sus actores.
El liberalismo del siglo XXI tiene que volver a redescubrir al individuo como actor principal de la actividad humana, reconciliarse consigo mismo y con su entorno. Luchar sí, pero en la correcta dirección, más persona, más humano. Cuando los procesos tecnológicos han venido a ocupar el puesto del hombre en los procesos productivos básicos, cuando las tareas incluso más elaboradas están en vías de una tecnificación y automatización cuasi total, el momento del “hombre” tiene que cambiar, evolucionar, “pasar de nivel.” En este momento, el nuevo liberalismo tiene que estar a la altura de este momento histórico, tiene que ser capaz de dar razón a la esperanza del ser humano.
Hoy nace Canarias Liberal, como grupo de pensamiento liberal, con ésa idea: un “hombre” liberal para el nuevo siglo.